Romanticismo oculto entre miradas.
Sentimientos que se guardan en el cajón bajo llave.
Piel que se derrite con el roce de unas manos.
Planes escritos en trozos de papel perdidos.
Bailes sordos bajo la luz de las farolas.
Luces de neón, que provocan en tu cara una explosión de mil colores mientras te miro.
Sensaciones estrafalarias, que nos hacen volar.
Quiero que te quedes conmigo, en esta extraña oscuridad, tan cómoda que resulta hasta complicada de dejar escapar.
Con el corazón ardiendo de deseo y felicidad, con sensación de que va a explotar.