martes, 19 de marzo de 2019

Interior.

Los golpes me tienen en el suelo hundida.
Intento levantarme pero no puedo, estoy rendida.
Estoy intentando ocultar mi herida, pero de vez en cuando sangra.
Clavo las uñas en el suelo para arrastrarme hacia algún camino.
Entre la oscuridad busco a algún amigo.
Me voy acercando a la luz, no es la primera vez que lo hago, pero me agarran del pie y me vuelven a arrastrar.
Veo su rostro, riendose de mi, acercandose, intento separarme y no puedo, me vuelve a golpear.
Me insulta, me machaca, me destroza.
"¿Crees que eres algo pequeña incredula?"
Después me abraza, mis sollozos se escuchan entre sus brazos, me acomodo.
Quizá algún día tenga que vencer al miedo, pero ahora mismo me irá machacando del mismo modo.

domingo, 17 de marzo de 2019

Bella comparación.

Rodeada de autoataques constantes.
Intentando sonreír con la mirada perdida.
Escuchando, pensando en que quizá no me escuchen.
Animando con la careta puesta.
Intentó abrir mis alas con miedo a caer.
Levanto el vuelo, dejando que el aire me lleve, sin rumbo.
Sintiendo cada una de las acaricias que el viento hace en mi pajizo rostro.
Mirando el atardecer hacia el que me dirijo.
Navegando entre un cielo de nubes naranjas que nunca había mirado de esta manera.
Siento una cómodidad perdida, y me está encantando perderme.
Sigo dejando que el viento me lleve ¿Dónde me va a parar?
Me gusta esto. 

martes, 8 de enero de 2019

Cantaba en lo alto de la colina, pensando que nadie la iba a escuchar.
Niña tonta de sonrisa grande, con lagrimas en los ojos a punto de llorar.
Los ecos de las montañas eran sus coros, los coros de esa triste canción que no paraba de cantar.
Niña tonta, ¿A dónde vas a llegar?
Todos los días pensando que alguien te va a rescatar, a salvar.
No busques quien te salve, búscate a ti misma, y atrévete a salir de esa alta colina.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Me gusta recordar.

Me gusta recordar a las personas sonriendo. 
Caminando tranquilamente, incluso durmiendo.
Me gusta recordar a las personas que hicieron que mi mundo fuera un poquito mejor. 
Me da igual que si era por amor o cometiendo un error. 
Asombrándome todavía de los momentos de euforia, en los que no piensas. 
Yendo a casa un día después reconstruyendo todas las piezas. 
Rota o alegre, con sol o lluvia, siempre volviendo a casa conociéndome un poco más. 
Porque a día de hoy, para mí, sigo siendo una desconocida. 
Me gusta recordar a las personas, porque así entiendo un poco más mi vida. 


lunes, 29 de octubre de 2018

Fuego.

La llama inunda mis ojos castaños llegando incluso a hacerme daño, pero no puedo dejar de mirarla.
El calor me abrasa la piel pero cada vez me acerco más a ella.
Me estoy quemando por fuera, esta sensación me lleva a sentirme cómoda, hace tiempo que me quemo por dentro.
Me meto en el fuego y me acurruco en él, me gusta estar ahí, hasta que se desvanece y entonces, me voy, con gran parte de cenizas y quemaduras en la piel que quizá me dejen marca.
Adentrándome en el bosque perdida, quemada y dolorida, busco un sitio donde descansar, donde pensar, un lugar donde nadie me vea gritar.
Quiero correr, escapar, decir todo lo que creo que me va a pasar.
Enfrentarme al fuego y por una vez no ver como se va a apagar, mantenerlo vivo, ardiente, que me abrase hasta no poder ni si quiera respirar.
Me revuelco en cenizas del pasado que me manchan la piel, a veces sonriendo, otras llorando, pero regodeando de que yo pasé por ahí.

viernes, 28 de septiembre de 2018

A veces no sabemos como comenzar.
Otras veces sabemos perfectamente donde todo va a terminar.
Manos cansadas de trabajar deseando llegar a casa.
Sueños guardados en tarros, esperando a salir.
Ven esta noche conmigo, bailemos en la oscuridad.
Te daré mi piel si me lo permites, perdiendo la cabeza en cada uno de tus lunares, en tus labios y en tus manos.
Te ves genial con esa sonrisa.

domingo, 19 de agosto de 2018

Historias.

Hay muros que están hechos por daños, muros que no se derriban hasta después de muchos años. 
Hay ocasiones que es mejor saltar, porque ya te has cansado de andar. 
Que las heridas se vuelven a abrir, tendría que curarlas todas para poder volver a sentir. 
Cada persona tiene su camino detrás, que hay gente que la puede ayudar a andar y otra que la parará. 
Que a veces la luz está más cerca de lo que pensamos, pero la oscuridad nos atrapará. 
Sonrisas que vemos radiantes de felicidad que se esconden tras un continuo mentir.
Palabras ahogadas en almohadas que han tenido que aguantar noches solitarias sin parar de llorar.
Que cada historia tiene su principio y su fin, y algunas páginas en blanco por rellenar.