martes, 20 de mayo de 2014

Noche.

Las nubes se van volviendo oscuras, la luz del sol va desapareciendo entre ese amarillo que a todos les gusta observar en algún lugar bonito de la ciudad, el cielo cambia de azul a negro, las estrellas enseñan su mejor cara, las farolas empiezan a parpadear para encenderse y la luna alumbra esos pequeños sitios oscuros en los que puede haber alguna que otra aventurilla inocente escondiendose de los ojos acusadores entre risas, acaricias y besos.
Llega la noche y los cazadores son cazados, las gatas salvajes son domadas por amos y el alcohol suele estar más presente que a lo largo de todo el día, los listos se vuelven imbéciles, el más cruel se vuelve cariñoso para llevarse una nueva presa, algunos disfrutan, otros lloran.
Algunos rajuñan, otros golpean, otros abrazan, otros bailan, otros disfrutan y ríen.
Llega la noche y todo el mundo cambia, todo se vuelve distinto, "todos los gatos son negros" aunque algunos resaltan más de lo que deberían.
Enamoradas con el corazón roto recorren las calles en busca de un nuevo amor en cualquiera de los bares de la ciudad, borrachos buscan un sitio donde dejarse caer sin necesidad de ir a casa a dormir, parejas buscan un sitio donde volverse una sola persona, niños duermen, jovenes disfrutan hasta el amanecer sin problemas ninguno en ese momento y algunos se pierden solos entre sus sabanas para no ver a nadie.
Algunos fingen lo que no son y engañan hasta al más mínimo mosquito que se haya posado en la mayor luz de la calle por atracción, guapos guiñandos ojos y chicas volviendose locas, divas enseñando dientes y carnes.
La noche, esa querida parte del día que cambia a ser posible hasta al más sincero y bueno.

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