Te extraño.
Quiero besarte como lo hacíamos sin despreocuparnos por él que diran, o sí.
Por buscar algún sitio donde no nos vean y escondernos de todas las malas miradas.
¿Que estás haciendo?
Señorita derribada por sus propios tacones que no sabe andar bajo la lluvia sin la mano de un caballero que la sujete mientras busca en su bolso un pitillo que llevarse a la maldita boca.
Olvidada como todas esas conversaciones que se quedan en un mismo sueño y que no vuelves a recordar del todo bien.
Me estoy echando a perder cada día más, no quiero salir, prefiero quedarme en casa, tengo miedo de ver lo que hay en la calle, tengo miedo de verme a mi misma perdida sin rumbo y no saber como volver a casa, no hago nada por mi, lo hago todo por todo el mundo.
Ya no recuerdo como se escribía bien, simplemente pongo lo que se me pasa por esta cabeza loca por vivir y que los dedos hagan el restro acariciando el teclado, sin fuerza, sintiendo cada una de las letras rápidas pasar por los dedos hasta mi corazón.
Maldita sea la vez que dije que no me iba a enamorar.
El amor es siempre bonito, decían.
¿Y si cuando más quieres más daño haces? Las cosas se hacen irracionalmente... Eso es amor, hacer las cosas sin pensar.
Como hacer volar un avión sin saber donde aterrizar ¿no?
No es por tí, es por mi, tú lo estás haciendo todo bien, soy yo la que prefiere esconderse bajo sus propias manos deseando de que llegué el mañana.
Me estoy autodestruyendo de nuevo y volveré a echarme para atrás como siempre.
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