Noto el frío suelo con mis pies descalzos.
El sonido del agua chocar contra los cristales de mi habitación.
Cada vez hay menos luz fuera y mi rostro se va apagando.
Escucho el aire cantar por los huecos de mi rota ventana.
Me acurruco en una sabana de algodón,
Me encanta está sensación.
Veo a la gente correr para resguardarse del agua,
Otros caminan con paraguas.
Otras personas estarán observando desde su oscura habitación.
Me recuesto sobre mi almohada, esperando un rayo de sol.
Dicen que después de la tormenta llega la calma y llevo viendo llover durante demasiado tiempo.
jueves, 12 de abril de 2018
miércoles, 4 de abril de 2018
No quiero despertar.
Me muevo entre suaves olas blancas.
Me rozan la piel y la enrojece.
Despeinada salgo a la superficie viendo un rayito de sol que asoma entre las persianas, buscando tus labios para besarlos una vez más antes de que te vayas.
Giramos juntos sin parar en esta pequeña cama, nos agarramos para no caer y porque no queremos soltarnos.
Dedos hundidos en la piel, respiraciones aceleradas, movimientos suaves, risas nerviosas.
Sé que estoy soñando y no quiero despertar.
Me rozan la piel y la enrojece.
Despeinada salgo a la superficie viendo un rayito de sol que asoma entre las persianas, buscando tus labios para besarlos una vez más antes de que te vayas.
Giramos juntos sin parar en esta pequeña cama, nos agarramos para no caer y porque no queremos soltarnos.
Dedos hundidos en la piel, respiraciones aceleradas, movimientos suaves, risas nerviosas.
Sé que estoy soñando y no quiero despertar.
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