miércoles, 4 de abril de 2018

No quiero despertar.

Me muevo entre suaves olas blancas.
Me rozan la piel y la enrojece.
Despeinada salgo a la superficie viendo un rayito de sol que asoma entre las persianas, buscando tus labios para besarlos una vez más antes de que te vayas.
Giramos juntos sin parar en esta pequeña cama, nos agarramos para no caer y porque no queremos soltarnos.
Dedos hundidos en la piel, respiraciones aceleradas, movimientos suaves, risas nerviosas.
Sé que estoy soñando y no quiero despertar.

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