miércoles, 30 de septiembre de 2015

Hoy.

El cielo se está rompiendo y llorando, el día está triste hoy y no hay quien lo abrace y quien le diga que todo va a salir bien, que los miedos son solo psicológicos.
Todo el mundo se está mojando con el llanto de las nubes y yo estoy justamente debajo de esas gotas mientras todo mi maquillaje se va, acariciando mi cara hasta manchar mis ojos de negro.
Mis rojos y secos labios se están llenando de pequeñas gotas que apenas escurren y mi cabello poco a poco se va convirtiendo en mechones de pelo mojados y fríos.
Hoy el día está triste y yo comprendo al día.
Está lloviendo dentro de mi y mis sentimientos se están empapando, la tristeza se está hinchando y la felicidad se está escondiendo bajo un pequeño techado para no mojarse y después permanecer perfecta para cuando el sol vuelva a salir y relucir de la mejor manera posible.
La incertidumbre está cogiendo su paraguas y ha decidido irse, ya ha hecho su trabajo hoy y está satisfecha y el optimismo sigue luchando por salir y demostrar que la lluvia realmente es perfecta.
La añoranza está sentada en un banco bajo la lluvia rodeandose con sus propios brazos y con los ojos cerrados, pensando en que ahora sería el momento perfecto para dar un abrazo o recibirlo.
Encerrada en una sala perdida del mundo está la esperanza escuchando llover, hoy ha decidido que es mejor no seguir al optimismo, piensa que está loco y no hay solución.
Hoy el día está triste y yo lo comprendo, pero debe salir el sol y aquí lo estoy esperando.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Un año.

Hace un año que decidí la mejor locura de mi vida.

lunes, 10 de agosto de 2015

Abrazame.

¿Escuchas mis gritos al final de ese camino sin salida?
¿Oyes mis llantos?
Nadie me escuchó nunca, nunca dejé que nadie me prestase la atención que realmente merecía.
¿Qué? No, no me merezco más que estar sola escondida aquí, soy pequeñita, ayudame, sacame de aquí, abrazame.
Quiero renacer, soplar las cenizas de mi pasado que me mantienen encerrada.
¿Dónde estás? Te necesito aquí, los fantasmas no me dejan, quieren que no haga nada, que me quede estática y me encierre en mi caos infernal.
Desearía tanto perderme contigo, olvidarme de todo lo que me rodea incluso de mi misma durante unas horas.
Abrazame, el frío me está calando los huesos en pleno agosto, y solo tu cuerpo me hace dejar de temblar.
Le tengo pánico a la vida, pero contigo la veo un poco más bonita.
Corre, abrazame y no me sueltes.

sábado, 6 de junio de 2015

Sálvame.

Mi alma estaba fría, insensible, metida en una habitación sin salida, hasta que tú lo encontraste y lo llevaste de vuelta a casa.
Sácame de aquí, sálvame de este oscuro lugar, despiértame de esta pesadilla.
Ahora que sé lo que soy sin ti no puedo simplemente dejarte ir.


domingo, 17 de mayo de 2015

Tú serás mi final.

Serás el atardecer de mis días y la luna de mis noches.
Serás la manta que me arropé cada noche antes de ir a dormir, la que me hace soñar y pensar en el nuevo día de manera positiva.
Quién me saqué de todo este laberinto de ideas en el que por mi sola me hubiera quedado en un camino sin salida.
Serás la mano que me ayude a salir del fondo hoyo que ya cavé antes de que nada empezara.
Ten fé en mi, he visto cosas que ni siquiera podría creer.
Así que me aferraré a lo que sé y no lo dejaré ir.
Te dije que nunca te iba a dejar que te fueras y nunca lo haré, te dije que nunca te dejaría caer y lo dije sintiendolo.
Te mantendré aquí a salvo conmigo.
Me prometí no separarme demasiado de ti,
Porque tú has sido mi principio y serás mi final.

sábado, 18 de abril de 2015

Frío.

Siento un extraño frío en mi piel y fuera hace calor.
Mis manos necesitan calor y no las obtienen.
Tengo los pies helados y las sabanas de mi cama los abraza sin resultado alguno.
Pasan los días y ya hasta mi piel te echa de menos.

jueves, 19 de marzo de 2015

Ven.

Cogeme la mano, cae conmigo en este oscuro y profundo abismo sin final, quiero mostrarte mi caos, mis sueños y mis pesadillas, mis noches sin dormir y mis días durmiendo, mi mundo de felicidad y el de tristeza también.
Dejame enseñarte que yo escribo por amor al arte, por amor a ti, por dejar salir todo lo que llevo dentro.
Me gustan los días de lluvia, que me acaricien el hombro mientras duermo y que me miren a los ojos cuando me dicen "te quiero", creeme si te digo que sonríes y es por mi tengo el día completo, soy un poco niña, inocente y algo ilusa, pero no te preocupes seré madura cuando me lo pidas.
Ven, quiero enseñarte que todo no tiene que ser perfecto o idealizado para que te guste, a veces incluso lo que creías que no te iba a gustar te gustará, quizá te sorprendas incluso a ti mismo.
Corre, el abismo todavía no se ha acabado, el día que se acabe no estaré aquí y creo que ni yo misma habré llegado al final.
Hazme sonreír, suena egoísta pero es sincero, me gusta estar feliz y si lloro que sea por un motivo bueno, si me siento mal te lo diré con un abrazo.
No me gusta gritar a los cuatro vientos que te quiero, prefiero decirtelo bajito y al oído y pocas veces, para no gastar la palabra.
Ven, corre, cogeme la mano y camos a mi caos, prometo no soltarte.