sábado, 20 de enero de 2018

Papel.

Comienzo mi escritura sobre un papel arrugado, pero se acaba, lo vuelvo a arrugar y a tirar.
Comienzo en un nuevo papel, me está durando, se ha quemado como el papel de mis cigarros cuando fumo, lo vuelvo a tirar.
De nuevo me encuentro escribiendo, está vez hace cada vez más frío, me cuesta casi seguir, lo tiro.
Todavía busco el poder escribir un buen libro y no encuentro ni las palabras ni el tiempo perfecto para que no se estropeé.

miércoles, 17 de enero de 2018

Pasos.

Dime, quién soy.
Quién eres.
Qué hacemos en este lugar.
Por qué nos miramos sin expresión alguna.
Cuéntame, a dónde quieres ir.
A dónde quieres llegar.
Por qué el sol se esconde muchos de los días que debería salir, dime.
Por qué habría que elegir entre ver amanecer o ver atardecer.
¿Deberíamos levantarnos si nos caemos?
¿Quieres llegar al final de este abismo y ver que te deparará el futuro?
Sigue tus propios pasos, que los demás ya eligieron los suyos.

sábado, 6 de enero de 2018

Ira.

Siento todo el aire de tus pulmones rozarme la cara mientras gritas delante de mi.
Tus venas se van hinchando según va avanzando la conversación, estás ardiendo por dentro.
Tus puños cada vez se aprietan más y tus uñas se están marcando en tu blanca piel.
Un puñetazo a la pared, otro boquete más ahí.
Manos a la cabeza, tirando del cabello, vuelves a gritar.
Respiración acelerada, dientes apretados, mirada perdida.
Grita, desahogate, expulsa toda tu ira.
Uno, dos, tres...Otro puñetazo a la pared.
Manos rojas, ojos muy abiertos, cara colorada de gritar.
Estamos aquí, mi ira y yo, y la escucho gritar, intentando que me desate completamente.
Chocando contra las paredes, llorando de impotencia, no puede escapar.
Acurrucandome entre mis piernas para dejar de pensar.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Coraza.

Hay un manto que me cubre.
Estamos escondidos antes estas sabanas que no nos dejan ver.
Pequeñas luces asoman entre los huecos y mis dedos las acarician.
¿Debería salir?
Algo desde fuera me está llamando y no quiero escuchar, se está tan bien aquí.
Quiero arrancarme todo, quiero que me deje de pesar.
Que maravilla verte, que maravilla tocarte.
Me gusta esta nueva luz, me da calor y me sonroja las mejillas.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Paseo por el caos mental.

Estamos perdidos en un circulo vicioso del que no queremos bajar.
Hundiendote en un mar de penas del que no quieres salir.
Saluda a la tristeza, ¿No la ves? Te esta mirando con esos ojos oscuros, atrapandote para que no veas la luz en un tiempo.
Las cosas se desvanecen como la acaricias en una noche fría de invierno, como las gotas de lluvia en el mar, se van, se camuflan y no vuelven, se quedan ahí, con su libertad.
Estamos para dejarnos ir, para dejarnos llevar, no olvides que el tiempo es oro, y el tuyo lo es.
Sigue.

viernes, 20 de octubre de 2017

Vuelta.

Nos arrancamos la ropa como animales sedientos de carne.
Nos exploramos como si el terreno fuera peligroso y cada lunar es una nueva aventura.
Perdidos entre las sabanas con deseo.
Los dedos marcados en la piel, dejando huellas que quizá al día siguiente desaparezcan.
La respiración se acelera al ritmo de nuestros cuerpos.
Nos arrancamos la piel, nos mostramos, lloramos, reímos, nos enfadamos, estamos gritando al vacío y nadie nos escucha.
Dedos enredados entre la cabellera, perdidos, sin necesidad de salir de allí, dejando que pasé la noche.
Besos infinitos que bailan al son de nuestros cuerpos.
La cama nos arropa y nosotros le damos calor.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Enseñame.

hola ¿estás ahí? llevaba tanto tiempo buscandote, quería que me enseñaras, como me has estado enseñando antes, pero ahora te vuelvo a necesitar.
Enseñame a ser más fuerte y a creer en las cosas que me rodean, en que no todo parece estar perdido y en que las cosas siempre se pueden mejorar, que cada día es un paso hacia delante y que alguna vez puedes llegar a pegar un gran salto para aterrizar en lo deseado.
A quererme un poco más para demostrarle al mundo que no soy tan pequeña como me muestro, a sacar lo mejor de mi para poder sacar lo mejor de la gente que me rodea, y así, ser feliz, conseguir mostrar una verdadera sonrisa cada día y no derramar más lagrimas e inundar mi mar de penas en el que normalmente me ahogo porque allí no se nadar.
Escucha, no siempre nos haremos falta pero me gusta que me enseñes, quiero aprender de ti, de tu sonrisa y de tus palabras, de tus sueños, incluso quiero aprender de tus enfados.
Los domingos escucho la lluvia caer, pero no se si es fuera o dentro de mi donde llueve, porque hay muchas veces en las que me vuelvo a perder, me pierdo a mi misma, y no me encuentro, por mucho que me busque no me encuentro.
Enseñame a ser feliz, se que tú sabes.