Hay un manto que me cubre.
Estamos escondidos antes estas sabanas que no nos dejan ver.
Pequeñas luces asoman entre los huecos y mis dedos las acarician.
¿Debería salir?
Algo desde fuera me está llamando y no quiero escuchar, se está tan bien aquí.
Quiero arrancarme todo, quiero que me deje de pesar.
Que maravilla verte, que maravilla tocarte.
Me gusta esta nueva luz, me da calor y me sonroja las mejillas.
lunes, 20 de noviembre de 2017
domingo, 12 de noviembre de 2017
Paseo por el caos mental.
Estamos perdidos en un circulo vicioso del que no queremos bajar.
Hundiendote en un mar de penas del que no quieres salir.
Saluda a la tristeza, ¿No la ves? Te esta mirando con esos ojos oscuros, atrapandote para que no veas la luz en un tiempo.
Las cosas se desvanecen como la acaricias en una noche fría de invierno, como las gotas de lluvia en el mar, se van, se camuflan y no vuelven, se quedan ahí, con su libertad.
Estamos para dejarnos ir, para dejarnos llevar, no olvides que el tiempo es oro, y el tuyo lo es.
Sigue.
Hundiendote en un mar de penas del que no quieres salir.
Saluda a la tristeza, ¿No la ves? Te esta mirando con esos ojos oscuros, atrapandote para que no veas la luz en un tiempo.
Las cosas se desvanecen como la acaricias en una noche fría de invierno, como las gotas de lluvia en el mar, se van, se camuflan y no vuelven, se quedan ahí, con su libertad.
Estamos para dejarnos ir, para dejarnos llevar, no olvides que el tiempo es oro, y el tuyo lo es.
Sigue.
viernes, 20 de octubre de 2017
Vuelta.
Nos arrancamos la ropa como animales sedientos de carne.
Nos exploramos como si el terreno fuera peligroso y cada lunar es una nueva aventura.
Perdidos entre las sabanas con deseo.
Los dedos marcados en la piel, dejando huellas que quizá al día siguiente desaparezcan.
La respiración se acelera al ritmo de nuestros cuerpos.
Nos arrancamos la piel, nos mostramos, lloramos, reímos, nos enfadamos, estamos gritando al vacío y nadie nos escucha.
Dedos enredados entre la cabellera, perdidos, sin necesidad de salir de allí, dejando que pasé la noche.
Besos infinitos que bailan al son de nuestros cuerpos.
La cama nos arropa y nosotros le damos calor.
Nos exploramos como si el terreno fuera peligroso y cada lunar es una nueva aventura.
Perdidos entre las sabanas con deseo.
Los dedos marcados en la piel, dejando huellas que quizá al día siguiente desaparezcan.
La respiración se acelera al ritmo de nuestros cuerpos.
Nos arrancamos la piel, nos mostramos, lloramos, reímos, nos enfadamos, estamos gritando al vacío y nadie nos escucha.
Dedos enredados entre la cabellera, perdidos, sin necesidad de salir de allí, dejando que pasé la noche.
Besos infinitos que bailan al son de nuestros cuerpos.
La cama nos arropa y nosotros le damos calor.
domingo, 6 de noviembre de 2016
Enseñame.
hola ¿estás ahí? llevaba tanto tiempo buscandote, quería que me enseñaras, como me has estado enseñando antes, pero ahora te vuelvo a necesitar.
Enseñame a ser más fuerte y a creer en las cosas que me rodean, en que no todo parece estar perdido y en que las cosas siempre se pueden mejorar, que cada día es un paso hacia delante y que alguna vez puedes llegar a pegar un gran salto para aterrizar en lo deseado.
A quererme un poco más para demostrarle al mundo que no soy tan pequeña como me muestro, a sacar lo mejor de mi para poder sacar lo mejor de la gente que me rodea, y así, ser feliz, conseguir mostrar una verdadera sonrisa cada día y no derramar más lagrimas e inundar mi mar de penas en el que normalmente me ahogo porque allí no se nadar.
Escucha, no siempre nos haremos falta pero me gusta que me enseñes, quiero aprender de ti, de tu sonrisa y de tus palabras, de tus sueños, incluso quiero aprender de tus enfados.
Los domingos escucho la lluvia caer, pero no se si es fuera o dentro de mi donde llueve, porque hay muchas veces en las que me vuelvo a perder, me pierdo a mi misma, y no me encuentro, por mucho que me busque no me encuentro.
Enseñame a ser feliz, se que tú sabes.
Enseñame a ser más fuerte y a creer en las cosas que me rodean, en que no todo parece estar perdido y en que las cosas siempre se pueden mejorar, que cada día es un paso hacia delante y que alguna vez puedes llegar a pegar un gran salto para aterrizar en lo deseado.
A quererme un poco más para demostrarle al mundo que no soy tan pequeña como me muestro, a sacar lo mejor de mi para poder sacar lo mejor de la gente que me rodea, y así, ser feliz, conseguir mostrar una verdadera sonrisa cada día y no derramar más lagrimas e inundar mi mar de penas en el que normalmente me ahogo porque allí no se nadar.
Escucha, no siempre nos haremos falta pero me gusta que me enseñes, quiero aprender de ti, de tu sonrisa y de tus palabras, de tus sueños, incluso quiero aprender de tus enfados.
Los domingos escucho la lluvia caer, pero no se si es fuera o dentro de mi donde llueve, porque hay muchas veces en las que me vuelvo a perder, me pierdo a mi misma, y no me encuentro, por mucho que me busque no me encuentro.
Enseñame a ser feliz, se que tú sabes.
domingo, 12 de junio de 2016
Encontrada.
Perdida en un mar de dudas me encontraba sola, nadando hacia el horizonte, sin rumbo, sin planes, simplemente nadaba, y me cansaba, paraba y gritaba, lloraba y me ahogaba.
Me ahogaba en ese mar de lagrimas que había formado con mis propias penas, perdida del mundo y de la vida no me veía ni a mi misma, no estaba en ningún sitio.
En uno de esos gritos en los que más me ahogaba y veía ya que iba a tocar fondo una mano me saco de todo este oscuro y frío mar del que ni yo misma pensaba que iba a salir y me encontré.
Un momento de lagrimas pero esta vez no caían al mar caían en mis manos y las sentía, me veía a mi misma reflejada en un espejo que me indicaba que volvería a renacer y que todos los gritos antes ahogados se convertirían en gritos de victoria y de felicidad, que ya no volvería a estar sola y que una sonrisa guiaría todo mi camino hasta mis objetivos.
Todos esos planes que se habían perdido en el fondo se recuperaron y volvieron a estar en ese trocito de pared que llamo "objetivos para mi perfecto futuro".
Y me había encontrado a mi misma y a toda mi vida de nuevo.
Me ahogaba en ese mar de lagrimas que había formado con mis propias penas, perdida del mundo y de la vida no me veía ni a mi misma, no estaba en ningún sitio.
En uno de esos gritos en los que más me ahogaba y veía ya que iba a tocar fondo una mano me saco de todo este oscuro y frío mar del que ni yo misma pensaba que iba a salir y me encontré.
Un momento de lagrimas pero esta vez no caían al mar caían en mis manos y las sentía, me veía a mi misma reflejada en un espejo que me indicaba que volvería a renacer y que todos los gritos antes ahogados se convertirían en gritos de victoria y de felicidad, que ya no volvería a estar sola y que una sonrisa guiaría todo mi camino hasta mis objetivos.
Todos esos planes que se habían perdido en el fondo se recuperaron y volvieron a estar en ese trocito de pared que llamo "objetivos para mi perfecto futuro".
Y me había encontrado a mi misma y a toda mi vida de nuevo.
martes, 24 de noviembre de 2015
¿Lo has sentido alguna vez?
El rozar de unos dedos con tu mano y que eso te produzca un escalofrío.
Un beso en la espalda acompañado de un abrazo que te quita cualquier frío invernal.
Ese pequeño beso en los labios, tan pequeño que solo lo rocen pero que muestra mil y un sentimientos y te hace llegar al séptimo cielo.
Esa despedida con la que sueñas cada noche, en la que ves que esa persona se esfuma como el humo de un cigarro y no la ves, intentas cogerla pero no puedes y se te escapa de las manos.
Los te quiero que hacen que ardan tu corazón y hace que de tu rostro brote una sonrisa, una sonrisa que nadie puede atrapar, excepto un beso.
Que hasta el sitio más frío sea el lugar genial para abrazarlo.
Que una sonrisa sea la octava maravilla de este mundo y que pienses que es lo más bonito que vas a ver jamás en la vida.
Una idiotez que te hace ver al mejor humorista del mundo.
Mirada fija que te hace suspirar y que una pequeña parte de ti se abrace en tu interior y se quede embobada mirando, como si fuera la mejor película del mundo.
Echar de menos hasta que te duela los huesos.
¿Lo has sentido alguna vez?
Un beso en la espalda acompañado de un abrazo que te quita cualquier frío invernal.
Ese pequeño beso en los labios, tan pequeño que solo lo rocen pero que muestra mil y un sentimientos y te hace llegar al séptimo cielo.
Esa despedida con la que sueñas cada noche, en la que ves que esa persona se esfuma como el humo de un cigarro y no la ves, intentas cogerla pero no puedes y se te escapa de las manos.
Los te quiero que hacen que ardan tu corazón y hace que de tu rostro brote una sonrisa, una sonrisa que nadie puede atrapar, excepto un beso.
Que hasta el sitio más frío sea el lugar genial para abrazarlo.
Que una sonrisa sea la octava maravilla de este mundo y que pienses que es lo más bonito que vas a ver jamás en la vida.
Una idiotez que te hace ver al mejor humorista del mundo.
Mirada fija que te hace suspirar y que una pequeña parte de ti se abrace en tu interior y se quede embobada mirando, como si fuera la mejor película del mundo.
Echar de menos hasta que te duela los huesos.
¿Lo has sentido alguna vez?
domingo, 11 de octubre de 2015
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El frío me está abrasando poco a poco.
Algunas caras empiezan a borrarse la sonrisa para volver a sus triste camas y afrontar la realidad una vez más.
Que largas son las noches, los sueños y esas jodidas pesadillas que no te dejan despertar.
Los cuentos de hadas tienen un final feliz, pero nadie sabe que pasa después de 'fueron felices y comieron perdices' ¿y si realmente el príncipe no era como decía ser? o la princesa simplemente odia al príncipe pero para buscar su dinero.
Los guerreros de las grandes batallas puede ser que solo fueran cobardes con un gran escudero que mataba a los enemigos, mientras el grandísimo guerrero se escondía tras su pequeño escudo de acero, esperando a que alguien lo sacase de allí y lo llevase a casa.
Los grandes magos solo fueran drogadictos que alucinaban con las setas y con las luces de la calle.
Nunca pienses que alguien es alguien por lo que cuentan, los malvados pueden ser buenos y lo buenos, malvados.
Bofetón de realidad.
Algunas caras empiezan a borrarse la sonrisa para volver a sus triste camas y afrontar la realidad una vez más.
Que largas son las noches, los sueños y esas jodidas pesadillas que no te dejan despertar.
Los cuentos de hadas tienen un final feliz, pero nadie sabe que pasa después de 'fueron felices y comieron perdices' ¿y si realmente el príncipe no era como decía ser? o la princesa simplemente odia al príncipe pero para buscar su dinero.
Los guerreros de las grandes batallas puede ser que solo fueran cobardes con un gran escudero que mataba a los enemigos, mientras el grandísimo guerrero se escondía tras su pequeño escudo de acero, esperando a que alguien lo sacase de allí y lo llevase a casa.
Los grandes magos solo fueran drogadictos que alucinaban con las setas y con las luces de la calle.
Nunca pienses que alguien es alguien por lo que cuentan, los malvados pueden ser buenos y lo buenos, malvados.
Bofetón de realidad.
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