domingo, 24 de noviembre de 2019

24-11.

Cuerpos que se unen en uno solo, con suspiros que atraviesan el corazón lleno de hielo una noche del frío invierno.
Perdiendo los dedos entre las sabanas y tu rostro, en una habitación consumida por la oscuridad de la noche.
Música para los oídos que escuchan las palabras que salen de los labios mientras estos se rozan con cada movimiento que ejercen.
Miradas oscuras que se pierden en un mar de incertidumbre que nubla su mente, escapando de cualquier lugar, estando allí.
Huyendo de todo miedo, destruyendo los muros que antes no pudo escalar, sigue un camino que no sabe a donde le va a llevar.
Un destello de luz en una oscura mente perdida en el tiempo y en los diablos que la irrumpen.
Mirando el abismo queriendo dejarse caer, vuelve a cesar, no sé si esta vez para coger impulso o para no regresar.

sábado, 6 de julio de 2019

Desafío.

Estamos en la línea de salida, de pie, mirando al horizonte esperando a que nos den el aviso.
"Preparados...." Nos agachamos y cogemos posición de salida, nos miramos desafiantes ¿Quién ganará?
"Listos..." El corazón a cien por hora, piernas temblorosas, la adrenalina recorriendo cada centímetro de mi cuerpo.
"¡Ya!" y comenzamos a correr, como si en eso nos fuera la vida, como si los pies no pesaran y los cuerpos volaran, intentando ganar, llegar, terminar, con la respiración acelerada y la voz a medio gas.
Nos acercamos al final, estamos viendo la meta, pero esta vez no me voy a parar, grito y acelero, esta vez voy a ganar, no pienso quedarme atrás.

viernes, 3 de mayo de 2019

Luz.

De pie en un sendero con los ojos cerrados me atrevo a andar, sin ver, sin saber nada de este lugar. 
Estoy escuchando como las hojas crujen bajo mis pies a cada paso que doy y las sombras se están apoderando más de mi, sigo sin ver, pero, una pequeña brisa de aire acaricia mi cara y empiezo a notar como poco a poco se está iluminando todo. 
Estaba caminando por este sendero sin saber a donde ir y decidí quitarme la venda y ahí estaban, dos maravillosas sonrisas ofreciéndome sus brazos para ayudarme a llegar al final, sin nada a cambio, dándome luz en esta oscuridad que tanto me consumía. 

domingo, 28 de abril de 2019

Querido transfondo.

Intentando atrapar el viento con las manos me encuentro consumida en este lugar sin saber a donde ir, todo se escapa y no lo puedo atrapar, estoy viendo mi vida pasar a través de distintas situaciones que a veces no me llevan a ningún lugar, solamente el hecho de pensar me sigue machacando noche trás noche, cansada de mi misma sin centrarme en lo importante intento ponerle una sonrisa al sol, muchas veces no me la devuelve.
Que de casualidades bonitas me ha dado la vida, que de sonrisas se han ido por el camino del no retorno, para no volverlas a ver, la de miradas que han desaparecido por no saber ser, escarbando en mi propio interior intento volver a encontrar a mi verdadero yo ¿Dónde te encuentras? ¿Qué quieres realmente? Estoy harta de buscarte y no encontrarte, no saber como alcanzarte, no saber como cuidarte, escucha, el día que lo consiga, serás feliz y dejarás de fingir.

martes, 19 de marzo de 2019

Interior.

Los golpes me tienen en el suelo hundida.
Intento levantarme pero no puedo, estoy rendida.
Estoy intentando ocultar mi herida, pero de vez en cuando sangra.
Clavo las uñas en el suelo para arrastrarme hacia algún camino.
Entre la oscuridad busco a algún amigo.
Me voy acercando a la luz, no es la primera vez que lo hago, pero me agarran del pie y me vuelven a arrastrar.
Veo su rostro, riendose de mi, acercandose, intento separarme y no puedo, me vuelve a golpear.
Me insulta, me machaca, me destroza.
"¿Crees que eres algo pequeña incredula?"
Después me abraza, mis sollozos se escuchan entre sus brazos, me acomodo.
Quizá algún día tenga que vencer al miedo, pero ahora mismo me irá machacando del mismo modo.

domingo, 17 de marzo de 2019

Bella comparación.

Rodeada de autoataques constantes.
Intentando sonreír con la mirada perdida.
Escuchando, pensando en que quizá no me escuchen.
Animando con la careta puesta.
Intentó abrir mis alas con miedo a caer.
Levanto el vuelo, dejando que el aire me lleve, sin rumbo.
Sintiendo cada una de las acaricias que el viento hace en mi pajizo rostro.
Mirando el atardecer hacia el que me dirijo.
Navegando entre un cielo de nubes naranjas que nunca había mirado de esta manera.
Siento una cómodidad perdida, y me está encantando perderme.
Sigo dejando que el viento me lleve ¿Dónde me va a parar?
Me gusta esto. 

martes, 8 de enero de 2019

Cantaba en lo alto de la colina, pensando que nadie la iba a escuchar.
Niña tonta de sonrisa grande, con lagrimas en los ojos a punto de llorar.
Los ecos de las montañas eran sus coros, los coros de esa triste canción que no paraba de cantar.
Niña tonta, ¿A dónde vas a llegar?
Todos los días pensando que alguien te va a rescatar, a salvar.
No busques quien te salve, búscate a ti misma, y atrévete a salir de esa alta colina.