Cuerpos que se unen en uno solo, con suspiros que atraviesan el corazón lleno de hielo una noche del frío invierno.
Perdiendo los dedos entre las sabanas y tu rostro, en una habitación consumida por la oscuridad de la noche.
Música para los oídos que escuchan las palabras que salen de los labios mientras estos se rozan con cada movimiento que ejercen.
Miradas oscuras que se pierden en un mar de incertidumbre que nubla su mente, escapando de cualquier lugar, estando allí.
Huyendo de todo miedo, destruyendo los muros que antes no pudo escalar, sigue un camino que no sabe a donde le va a llevar.
Un destello de luz en una oscura mente perdida en el tiempo y en los diablos que la irrumpen.
Mirando el abismo queriendo dejarse caer, vuelve a cesar, no sé si esta vez para coger impulso o para no regresar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario