sábado, 18 de enero de 2014

Sube, tú puedes.

Caminas rápido, mirando hacía adelante, realmente no quieres hacerle caso a nadie, no quieres que nadie vea tus emociones, tus sueños, tus pensamientos, tus objetivos, no quieres contar tanto, quieres hacer más.
Menos hablar más hacer.
Sigues caminando y llegas a una montaña, muy alta, es hora de escalar y no volverse atrás, si vuelves atrás, todo lo caminado ¿Para qué? ¿Para nada?.
De que sirve proponerselo para no hacerlo, de que sirven los "intentaré" ó los "conseguire", joder demuestrale de una vez al mundo que tú puedes conseguirlo, que no te vas a caer mientras estás escalando, que te pararás una y otra y otra vez, que te cansarás, que pensarás en bajar y volver al punto de partida, donde todo era mucho más comodo, donde todos te dirán "sabíamos que no lo ibas a conseguir, hablas pero no haces".
COGE TU MALDITA DIGNIDAD Y ESCALA ESA MALDITA MONTAÑA, TODOS HAN PODIDO ¿POR QUÉ TÚ NO? Venga, entrenamiento, fuerza, se astuto, coge las piedras más seguras, el camino fácil nunca es seguro, mejor coge el que más te cueste, ese te enseñará más la manera en la que tienes que escalar.
Mierda, te has caído, levanta joder, levanta del suelo, te has hecho daño ¿y?, venga, en pie, camina y engancha bien las cuerdas, ponte los guantes, sacude tus heridas, sigue.
Sube, tú puedes, continua, si te rindes todo el mundo se reíra de ti.
Vamos joder, tienes que llegar a la cima, demuestra que eres mucho más que todo eso que siempre creyeron que eras, demuestra que tienes un gran futuro por delante y que puedes con todo esto y con más, que nada hará que te pares y te des media vuelta.
Si no lo haces todo el mundo te dejará atrás y te quedarás solo.. ¿Quieres eso de verdad? ¿Quieres que todo el mundo se vaya y tú te quedes en el punto de partida? Animo.
Sé que puedo.

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