jueves, 2 de abril de 2020

Abrí cada una de mis cicatrices buscando el significado de todo aquello que había en mi interior.
El cómo, el por qué y el cuándo.
Paseando las yemas de mis dedos por cada una de estas sangrantes heridas, acariciándolas mientras el dolor se apoderaba de mi desnudo cuerpo.
Recuerdos del pasado que atormentan el presente deshaciendo futuros no muy lejanos.
Contando cada uno de ellos pasé la noche en vela, pensando como poder cerrarlas para que no volvieran a sangrar.
La piel erizada, no sé si de placer o de dolor, solo sentía como el frío del exterior se adentraba en mis entrañas y las lagrimas caían dentro de ellas intentando sanar lo sufrido.
La triste música de mis auriculares envuelve la lúgubre y sola habitación en la que me encuentro.
Llega el amanecer después de una larga noche, donde mi cabeza ha vencido la lucha una vez más, recordando como acariciabas mis cicatrices como si fuera lo más bello del mundo, pero esta vez la que las acariciaba era yo.

lunes, 10 de febrero de 2020

Me estoy asfixiando.
Unas manos que no consigo ver agarran mi garganta y no permiten que el aire salga ni entre de mis pulmones.
Siento la presión en mi pecho que hace que me vaya al suelo sin fuerzas.
Se me paraliza el cuerpo y no puedo continuar.
Las lagrimas salen de mis ojos y no puedo ni gritar.
De repente veo que son mis manos las que no me dejan respirar, que no me dejan continuar, que no las puedo ni siquiera controlar.
Me estoy asfixiando.

jueves, 23 de enero de 2020

Espejos.

De repente un día decidió poner un espejo frente a ella. 
Contemplando cada parte de su cuerpo, comenzando con sus ojos, sus labios, su barbilla, bajando por su cuello hasta su pecho, observando cada lunar como si de una galaxia se tratase. 
Galaxia que cubre su cuerpo de mujer. 
Las caderas, sus muslos, hasta los pies, cada rincón de su cuerpo, que quizá algún día había odiado, olvidado, amado. 
Se recrea delante del espejo, quitando cada una de las prendas que tapa su figura, tocándose, explorándose, conociéndose. 
Asumiendo y queriendo la realidad que observa. 
Camina hacia la ventana para bajar un poco las persianas, bailando en la oscuridad se vuelve a mirar, saboreando cada uno de sus sensuales movimientos frente al cristal que está imitándola. 
Como si de una película de los años ochenta se tratase, viendo fotogramas en blanco y negro con una buena canción de fondo.
Erotismo puro que sale desbordante por cada uno de los poros de su piel, que ocupa la habitación hasta el último rincón. 
La sabanas se convierten en el mejor escenario del mundo, la habitación aplaude a cada uno de sus movimientos de gran artista. 
Con la seguridad de que la persona que más se va a querer y va a estar siempre para ella es la que está frente a ese cristal, moviéndose y divirtiéndose. 
Se acaba la canción. 
Abraza al espejo. 
"Te voy a cuidar."



domingo, 24 de noviembre de 2019

24-11.

Cuerpos que se unen en uno solo, con suspiros que atraviesan el corazón lleno de hielo una noche del frío invierno.
Perdiendo los dedos entre las sabanas y tu rostro, en una habitación consumida por la oscuridad de la noche.
Música para los oídos que escuchan las palabras que salen de los labios mientras estos se rozan con cada movimiento que ejercen.
Miradas oscuras que se pierden en un mar de incertidumbre que nubla su mente, escapando de cualquier lugar, estando allí.
Huyendo de todo miedo, destruyendo los muros que antes no pudo escalar, sigue un camino que no sabe a donde le va a llevar.
Un destello de luz en una oscura mente perdida en el tiempo y en los diablos que la irrumpen.
Mirando el abismo queriendo dejarse caer, vuelve a cesar, no sé si esta vez para coger impulso o para no regresar.

sábado, 6 de julio de 2019

Desafío.

Estamos en la línea de salida, de pie, mirando al horizonte esperando a que nos den el aviso.
"Preparados...." Nos agachamos y cogemos posición de salida, nos miramos desafiantes ¿Quién ganará?
"Listos..." El corazón a cien por hora, piernas temblorosas, la adrenalina recorriendo cada centímetro de mi cuerpo.
"¡Ya!" y comenzamos a correr, como si en eso nos fuera la vida, como si los pies no pesaran y los cuerpos volaran, intentando ganar, llegar, terminar, con la respiración acelerada y la voz a medio gas.
Nos acercamos al final, estamos viendo la meta, pero esta vez no me voy a parar, grito y acelero, esta vez voy a ganar, no pienso quedarme atrás.

viernes, 3 de mayo de 2019

Luz.

De pie en un sendero con los ojos cerrados me atrevo a andar, sin ver, sin saber nada de este lugar. 
Estoy escuchando como las hojas crujen bajo mis pies a cada paso que doy y las sombras se están apoderando más de mi, sigo sin ver, pero, una pequeña brisa de aire acaricia mi cara y empiezo a notar como poco a poco se está iluminando todo. 
Estaba caminando por este sendero sin saber a donde ir y decidí quitarme la venda y ahí estaban, dos maravillosas sonrisas ofreciéndome sus brazos para ayudarme a llegar al final, sin nada a cambio, dándome luz en esta oscuridad que tanto me consumía. 

domingo, 28 de abril de 2019

Querido transfondo.

Intentando atrapar el viento con las manos me encuentro consumida en este lugar sin saber a donde ir, todo se escapa y no lo puedo atrapar, estoy viendo mi vida pasar a través de distintas situaciones que a veces no me llevan a ningún lugar, solamente el hecho de pensar me sigue machacando noche trás noche, cansada de mi misma sin centrarme en lo importante intento ponerle una sonrisa al sol, muchas veces no me la devuelve.
Que de casualidades bonitas me ha dado la vida, que de sonrisas se han ido por el camino del no retorno, para no volverlas a ver, la de miradas que han desaparecido por no saber ser, escarbando en mi propio interior intento volver a encontrar a mi verdadero yo ¿Dónde te encuentras? ¿Qué quieres realmente? Estoy harta de buscarte y no encontrarte, no saber como alcanzarte, no saber como cuidarte, escucha, el día que lo consiga, serás feliz y dejarás de fingir.